Honorables miembros del presídium
Compañeros contadores públicos e invitados
Sean bienvenidos todos
Con valor y convicción recibo en este acto la noble encomienda de presidir el
consejo directivo 2010 del Colegio de Contadores Públicos del Estado de
Guerrero, A.C. Este sueño, largamente acariciado, es hoy una realidad, una
responsabilidad que compromete todas mis capacidades y mi voluntad para
corresponder a la confianza que ustedes han depositado en mi persona.
El destino precipitó mi tiempo. Mi empeño estaba fijo para un futuro cercano, sin
embargo, las circunstancias determinaron que sería este año cuando me
correspondería servir a nuestra institución profesional. Y por supuesto que acepto
el reto con gusto, porque es una legítima aspiración personal el estar al frente de
la contaduría pública organizada en el Estado de Guerrero.
Sólo me queda pedirles humildemente a todos mis colegas, y en especial, a los
expresidentes del Colegio de Contadores Públicos del Estado de Guerrero, A.C.,
su generosa ayuda, para poder cumplir debidamente con mi obligación, que no es
otra que la de velar por la buena marcha, así como incrementar el número y la
calidad profesional de los asociados, para servir mejor a la sociedad guerrerense,
a la cual nos debemos como asociación civil.
Agradezco a todos los colegas que hicieron posible mi arribo a la presidencia del
consejo directivo 2010. Fue, sin duda, un trabajo de equipo de quienes desean lo
mejor para el Colegio de Contadores Públicos del Estado de Guerrero, A.C.
Durante la presente gestión pondremos énfasis en tres aspectos fundamentales:
estrechar aún más los lazos fraternos entre la comunidad contable; elevar la
calidad de los servicios que ofrecemos a los asociados y a la comunidad en
general, y; promover la presencia del Colegio de Contadores Públicos del Estado
de Guerrero, A.C., en los ámbitos regional y nacional de la contaduría pública
organizada.
El entorno económico es en extremo adverso y difícil. Aunado a los graves
problemas de inseguridad pública y descomposición social, nos colocan como
nación en una disyuntiva definitiva: o cambiamos nuestra percepción de la
realidad y buscamos formas novedosas de afrontarla, o nos hundimos en una
recesión generalizada. No hay sitio para tibiezas o medias tintas. Debemos actuar
ahora en todos los frentes para salir de esta situación de permanente crisis.
El sector gubernamental debe modernizarse para recuperar un poco la confianza
ciudadana. Los organismos de la sociedad civil necesitan convertirse en voceros
exigentes en la satisfacción de las necesidades de los amplios sectores sociales,
que muchas veces carecen de los conductos y de las oportunidades para ser
escuchados, pero sobre todo, atendidos.
La política como medio para lograr la justicia social en México no ha funcionado.
Nuestro país ha perdido su papel de líder en América Latina, debido a la falta de
visión de la clase política para construir políticas de estado en el área económica.
Los índices de competitividad se han desplomado de 20 años para acá. Esto
provoca indudablemente tensiones sociales, que pueden ser muy peligrosas.
Es impostergable una reforma hacendaria que incorpore a la legalidad a la
economía informal, que en total representa un 60% del Producto Interno Bruto
Nacional. Esto significa que el gasto público recae en un 40% de contribuyentes
cautivos, y año con año se habla de reforma fiscal, pero siempre sobre el mismo
patrón: presionar de maneras distintas a quienes realizan sus actividades
productivas dentro de los márgenes de la ley. No hay otra salida viable.
Las reformas estructurales de fondo tienen ahora más que nunca una importancia
vital para el futuro de México.
La contaduría pública organizada tiene el derecho y la obligación de convertirse
en actor informado de estos cambios. Los objetivos generales del Instituto
Mexicano de Contadores Públicos, A.C. y del Colegio de Contadores Públicos del
Estado de Guerrero, A.C., irán en esa dirección: transformar el escenario actual,
con base en el conocimiento y la ética profesional.
Avancemos con entrega y cariño a nuestra profesión. Seamos un solo
pensamiento y un solo corazón para dignificar y engrandecer a la contaduría
pública. Guerrero lo necesita, México lo demanda.
Muchas Gracias
Enero de 2010
C.P.C. Atanacio Ramírez Morales.